| 1. |
No divulgar la invención o los nuevos diseños, ni comercializar los productos que los incorporan, sin antes haber solicitado la patente o el registro de los diseños y no lanzar una marca al mercado antes de tener solicitado, o mejor concedido, su registro. |
| 2. |
. En caso de duda, registrar siempre. |
| 3. |
Calcular el alcance del negocio y obtener una cobertura geográfica y registral adecuada. |
| 4. |
Revisar periódicamente la cartera de derechos para determinar los obsoletos, los aún necesarios y los que sería conveniente obtener. |
| 5. |
Introducir en memorias y balances referencias a la Propiedad Industrial. |
| 6. |
Redactar todos los contratos, incluso los laborales, teniendo en cuenta los aspectos de Propiedad Industrial e Intelectual que se pueden derivar de ellos. |
| 7. |
Mantener una constante vigilancia sobre el mundo de la Propiedad Industrial (novedades legislativas, aparición de nuevos campos de protección, etc.) |
| 8. |
No desdeñar la obtención de protección de objetos y materiales utilizados en la empresa por muy accesorios que sean con respecto a su actividad principal. |
| 9. |
Designar siempre un Agente de la Propiedad Industrial o mandatario autorizado ante cada una de las autoridades nacionales o internacionales en las que estén protegidos los derechos de Propiedad Industrial de la empresa, para asegurarse una correcta recepción de notificaciones. |
| 10. |
Solicitar al Agente de la Propiedad Industrial consejo sobre todos los aspectos de novedades que vaya a introducir la empresa incluso si aparentemente no guardan relación con la propiedad industrial e intelectual. |